EN BUSCA DE LA PROPIA UNIDAD

"Dios nos pide, una y otra vez, que no juzguemos. Por favor no juzguemos al miedo y la oscuridad que trae, ni el de nosotros mismos ni el de cualquier otro ser. Todos nosotros fuimos creados por DIOS desde el amor y al amor debemos retornar. "

Discriminación
: término proveniente del latín que significa "separar", "distinguir", "diferenciar una cosa de la otra". Este último significado también le corresponde al término: Discernir, pero, con la sutileza de hacerlo a partir de comprender la diferencia. Juzgar: Determinar uno mismo, haciendo uso de la razón, el valor positivo o negativo de alguien o algo.

Para Adán y Eva esto derivó en la pérdida del Paraíso, dado que, ambos no pudieron resistirse a comer el fruto del árbol que les "hiciera abrir los ojos y ser conocedores del bien y del mal", "era apetitoso, agradable y deseable para adquirir discernimiento" (Génesis 3.5 y 3.6)

La escuela del psicoanálisis Freudiano sostiene que discriminación, es el primer acto de salud que debe realizar todo individuo en los comienzos de la vida al separarse del cuerpo de la madre, el cual representa la unión, y la ilusión de haber sido "uno", "completo", por tanto, de ahí en más con el deseo de volver a serlo, recorrerá diferentes instancias, el denominado "camino deseante".

El deseo visto desde esa misma escuela constituye la razón del vivir, (concepto particularmente diferente desde la psicología de oriente).

Entonces, gracias a la discriminación el deseo inconsciente se torna indestructible, la pérdida del goce una herida incurable, y la vida, irrecusable hasta que la muerte apague al deseo.

Pero, la discriminación que conlleva el sufrimiento por el goce perdido, muchas veces no se vive con aceptación y se produce el resentimiento, la intolerancia de aquel sufrimiento busca inconscientemente desplazar la causa hacia un elemento externo, a un tercero como causante de aquella separación.

La fantasía de que la perdida ha sido ocasionada porque aquel tercero que lo ha sustraído, por tanto sería aquel, el poseedor del propio goce perdido. Todo lo cual genera violencia y es así como discriminación es agresividad.

La psicología social occidental también se basa en este principio y lo traslada a las comunidades considerando que discriminarse de otras comunidades es el fundamento del reconocimiento como sociedad, constituyéndose "el ser" a partir de la diferencia de otras.

Pero al igual que los individuos, muchas son las sociedades que al reconocerse en el sufrimiento ocasionado por el goce perdido, considerado existente y sustraído "por otro", sustentan la discriminación con la violencia.

Discriminación y Violencia quedan entonces como elementos de un mismo proceso, separando, distinguiendo, diferenciando a otro. Es así como la discriminación cristaliza la oposición, se discrimina lo que no se tiene, jamás se tendrá, pero además es el otro el que lo posee.

La mujer no es igual que el hombre. El negro no es igual que el blanco. El homosexual no es igual al heterosexual. El viejo no es igual al joven. El sur no es igual que el norte.

En la medida que el otro posee aquello que en uno es carente, el otro se torna poderoso, en consecuencia peligroso. Estos supuestos van convalidando el sistema de creencias de cada individuo de acuerdo a la medida de su carencia quedando así de esta manera disimulada con la tensión de la agresividad proveniente de la discriminación de lo opuesto.

Carl Jung, por otra parte, se refiere a su arquetipo: la “Sombra” como la suma de facetas de la realidad que el individuo no reconoce en sí mismo, o no quiere reconocer. Estos atributos negados son proyectados hacia el mundo exterior y rechazados, pero ese rechazo no es más que a lo no reconocido en sí mismo, por tanto cada vez que lo encuentre en la realidad exterior desencadenará en él una reacción de angustia y repudio.

De esta manera todo lo que no se quiere ser lo que no se quiere admitir en la propia identidad, forma la sombra, lo obscuro y el repudio (discriminación) la negación que solo destierra de la identificación o de lo que somos conscientes.

Por negado, desconocido el lado obscuro o la sombra alberga todo lo negativo, malo, sucio, diabólico que cada ser humano tiene como opuesto de lo que cree, únicamente, ser. Entonces lo opuesto constituye solamente uno de los polos de la unidad.

Existe una ley o principio Hermético que dice: "Todo es dual: todo tiene dos polos; todo su par de opuestos; los semejantes y desemejantes son los mismos; los idénticos son opuestos en naturaleza, diferenciando solo el grado; los extremos se tocan; todas las verdades, son semi- verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse".

La teoría china de los opuestos denominados Yin y Yang, enuncia que todo en el universo contiene y es equilibrado por su opuesto, así el Yin representa lo femenino, obscuro, frío, negativo, vacío, cóncavo, receptivo etc. Mientras que el Yang representa lo masculino, luminoso, cálido, positivo, completo, convexo, creativo, etc., pero ambos como parte en todo y solo lo desarmonizado se polariza en una manifestación. (Tener en cuenta que cuando se habla de femenino y masculino no se habla del hombre ó de la mujer; se habla de los opuestos complementarios que están en cada individuo, sea hombre ó mujer).

Sin embargo, si se trata de descartar un polo, entonces la exclusión es solo una negación que mantiene oculto lo que "no está aprobado dentro del Ser".

De esta manera, "soy trabajador" responde a identificarse con la desaprobación de "ser vago", dado que en aquella escala de valores, ser vago es malo, por tanto, decir "soy trabajador" es decir "no soy vago".

"El que esté libre de pecado que tire la primera piedra", Jesús: intentó mostrar la otra polaridad, a quienes condenamos aquello mismo que también en nosotros esta"

Entonces la Violencia sería el intento por fracturar nuestra propia unidad, por fijar en el otro aquello que se teme esté en uno mismo. La materialización del repudio produce una cierta distensión como seudo-garantia de diferenciación. Es el otro, el cual es eso que uno no es.

¿Qué se discrimina? El argumento estructural más utilizado en todos los tiempos, ha sido el de garantizar la pureza racial: diferenciando a los pobres, las mujeres, los ancianos, los homosexuales, los minusválidos, los extranjeros. Cada sociedad, en distintos tiempos prioriza el orden de los ítems mencionados. Abriendo "subtemas" para cada uno, también de acuerdo con la necesidad.

Quizás, en occidente, los gráficos más patéticos de ello puedan ser lo llevado a cabo por el Clan Hitler, el periodo de esclavitud, y la Inquisición de la Iglesia Católica.

De Buda se cuenta que un joven acudió a él suplicando ser su discípulo, aquel joven no hacía más que hablar de las propias virtudes y obras destacadas que había realizado. Buda le respondió: ¿pero, nunca has pecado? - el joven se apresuró a responder que no. Buda dijo entonces: "cuando hayas pecado, regresa".

Es imposible, anhelar la unidad, para quien reniega de la mitad de la realidad, de la polaridad, de reconocerse en aquello que tanto rechaza (Lo que más se discrimina, es lo que más se rechaza de uno mismo). Solo reconociéndose puede redimirse, Quedarse en la polaridad es fallar, creer que uno es y negar que uno no sea, es fallar, es pecar. Atribuir a otros y segregar a otros es permanecer en la partición de uno mismo, como individuo, como sociedad.

La ecuanimidad neutraliza los polos, sin referencias, sin pasiones, sin razas, sin fronteras. Encontrar la ecuanimidad y permanecer equidistante, sin juicio ni prejuicio es "acertar en el punto".

Cuando el ser humano recorre el camino "del centro", en busca de la propia unidad, acepta y reúne, no separa, no opone ni contrapone, unifica y el instrumento de unificación de opuestos se llama Amor. El principio del amor es abrirse, recibir, aceptar algo que hasta entonces estaba fuera.

El amor busca la unidad. El amor es Uno con Todo: La Luz, la Oscuridad, lo bueno y lo malo, lo frío y lo cálido, lo femenino y lo masculino, lo blanco y lo negro, el norte y también el sur. Es así como el "Amor que busca la unidad" nos permite recuperar la Integridad del Paraíso que se perdió por el pecado original.


FRASE DE LA SEMANA:

"El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir".

Albert Einstein (1879-1955) Científico Alemán nacionalizado Estadounidense.

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