EL CIELO LO ENTENDERÁ

Carta de Santiago (Partes, del Capítulo 1, del 12 al 26) Feliz el hombre que soporta la prueba! Superada la prueba, recibirá la corona de la vida que ha prometido el Señor a los que le aman. Ninguno, cuando sea probado, diga: "Es Dios quien me prueba"; porque Dios ni es probado por el mal ni prueba a nadie. Sino que cada uno es probado por su propia concupiscencia (En la teología cristiana, se llama concupiscencia a la propensión natural de los seres humanos a obrar el mal, como consecuencia del pecado original) que le arrastra y le seduce. Después la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, una vez consumado, engendra la muerte. Tenedlo presente, hermanos míos queridos: Que cada uno sea diligente para escuchar y tardo para hablar, “TARDO PARA LA IRA”. Porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. La parte anterior de la carta de Santiago e introductoria a este artículo, es propicia para el tema que quiero trabajar esta semana en este quer...